IES Felipe de Borbón - Ceutí

12
May

RECITAL: DEL TÓPICO AL AMOR POR LO HUMANO

Estrategia de lectura con voz propia

Una propuesta de tarea con que convertir la lectura de poetas clásicos y contemporáneos, unidos por un eje temático, en un encuentro íntimo, primero; colectivo, después, como tarea comunicativa que incita, y que, incluso, cuando se dan las circunstancias, facilita el trasiego e interrelación de contenidos si pensáramos en su publicitación en cualquiera de sus formatos. Y, como expresa el poeta José Ángel Valente en su poema <<No inútilmente>>, esas palabras tan bien trenzadas que expresan pensamientos, vivencias y emociones, quizá, sin darnos cuenta, alguno de sus lectores/ nuestro alumnado, un día, las recoja para, con madurez, les sepa atribuir su valor, su utilidad para, si no cambiar el mundo, vivir mejor.

Una tarea pensada para fraguarse con tiempo, que, además, da juego a la interpretación audiovisual, con otros currículos.

Por otra parte, no siempre las recreaciones de los tópicos o temas tradicionales son meros ejercicios literarios. En ocasiones, esas nuevas interpretaciones llevan asociadas determinadas actitudes vitales como respuestas a sentimientos de angustia, de soledad, de crisis interna en el poeta o dramaturgo, que también tiene su espacio al final. No son, pues, una epifanía instantánea, sino un trámite lento, zigzagueante que no puede llegar a ser secreto.

El tópico que se trata en algunos de los poemas es el conocido <<Carpe diem>>, procedente del poeta latino Horacio, que se verá reinterpretado por Ausonio poniendo su acento en la fugacidad de la belleza y la juventud. Desde poetas clásicos a otros contemporáneos, incluso cercanos en el espacio a nosotros, todos se han acercado al tópico con miradas diferentes -Garcilaso de la Vega, Luis Alberto de Cuenca (alejado de la moderación clásica con una alianza con la cotidianeidad y la coloquialidad, y con una visión pretendidamente optimista con que invita a asumir las vicisitudes de la vida), Juana de Ibarbourou (desde una perspectiva femenina), Miguel Hernández, Francisco Brines, José Hierro (que incita a apresurar el paso para contagiar las ganas de vivir), Juan Ramón Barat (que, en <<Hijo mío>>, recrea el tópico clásico tomando como interlocutor ficticio a su hijo, a quien invita a ser feliz, huir de la oscuridad, dejar que los sentido disfruten de lo creado para el deleite humano, como la flor, el agua, el vino y el amor, y no sin advertirlle de que no se deje engañar por la locura que diseña su estrategia en la oscuridad de la que hay que huir, que son las miserias de la humanidad). La nómina podría ser interminable, pero se trataba solo de ofrecer una muestra que llegara hasta la actualidad, y con tonos distintos.
Finalmente, un espacio amplio para Miguel Hernández, con vista al futuro. A pesar de los escasos años de vida del autor por los azares de la historia, su obra es lo suficientemente amplia e importante como para haberse convertido en epígono de una generación, como lo pudo ser también F. García Lorca, a pesar, igualmente, de su acelerada desaparición. Una poesía de grave acento humano.
¿Y qué poemas conectar? Con aquellos que nos recordaran la expresión del sentimiento pasional de Miguel Hernández por la vida, por el amor, y que, además, dejaran traslucir esos otros sentimientos constantes en su poesía, como la pena, el dolor, la tristeza… Aquellos dedicados al amor por lo humano (sus musas fueron Carmen Samper, Maruja Mallo, María Cegarra y Josefina Manresa; y su hijo –en una poesía de expresión íntima probablemente fruto de su sufrimiento por la muerte de su hijo y la guerra aún persistente – ), desde distintos enfoques.
Y entre unos y otros poemas, del que queda en el recuerdo la bellísima versión cantada de Amancio Prada, al que se ha disfrutado en el Centro Cultural de Ceutí en más de una ocasión, el no menos bello poema de Agustín García Calvo <<Libre te quiero>>, que simboliza el amor libre, en el que el ser amado no es posesión de nadie, ni siquiera de uno mismo. Enlaza con la leyenda que, sobre la lápida donde está enterrado Miguel Hernández, resume su filosofía vital: <<Libre soy, siénteme libre solo por amor>>.
Por último, se ofrecía una breve pincelada del teatro de Federico García Lorca, en el que el amor se concibe como una fuerza que lucha contra las limitaciones que encuentra en otros (la sociedad); enfrentamiento que conduce a una situación trágica. Bodas de sangre y La casa de Bernarda Alba, como tragedias del amor imposible.

Una vez más, la alumna Ángela Lorente Gomariz (4.º ESO CB), deja memoria de lo leído. Y, en el recuerdo, la aceptación alegre de la lectura. No se premia el producto, que ha creado como soporte visual de su voz; se agradece la lectura y la pretensión de encontrarle sentido, una vez más.

Más

(Emilia Morote Peñalver)